Con el fin de saber lo que nos deparará el futuro nos vamos labrando poco a poco nuestro propio camino, cimentando con una base sólida de conocimientos y adoquinando con la experiencia. Queremos pavimentarlo de tal forma que podamos andar sin torcernos nunca, sin tropezarnos con ninguna piedra traicionera. De este modo, nos aseguramos que todo vaya rápido, encauzado, sin obstáculos que se crucen en el camino. Pero, ¿es cierto que nuestro camino siempre irá recto y sin torcerse? Reniego de pensar que esto sea así.
Cada momento en la vida ofrece un resquicio en el que salvaguardar todas nuestras esperanzas, pero, hay momentos en los que el trabajo no formará parte de este resquicio. Sin duda alguna, viviendo como vivimos, y viviendo donde vivimos, es difícil que tal situación de estabilidad laboral sea una verdad absoluta. Aún así, no debemos perder la esperanza, no debemos dejar nuestras ilusiones a un lado.
Sé que la vida es una competición constante en la que cada día, el simple hecho de levantarse, es todo un reto. Retos que tendremos que afrontar y solventar siempre con ganas e ilusión. Y aunque el paro aumente cada día y haya más de 3000 periodistas sin trabajo, sé que algún día seré el periodista que quiero ser, cueste lo que cueste.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Periodismo....hermosa profesión para quien la ama de verdad.
ResponderEliminar