Es gracioso ver como la crisis, o lo que sea, ha cambiado la forma de pensar de millones de personas. Conozco a gente que basaba su vida en un continuo vaivén de locuras sin pensar en lo que le depararía el futuro. ¿Para qué mirar más allá de nuestras narices si el futuro es incierto? Me sorprendo cada día más y me doy cuenta de que las crisis sacan lo mejor del ser humano, intelectualmente hablado.
La gente ya no se conforma con una carrera, quiere dos o tres como mínimo. Tampoco nos conformamos con saber un sólo idioma (por fin nos hemos dado cuenta de que el castellano es muy bonito, pero no nos va a dar de comer) y seguimos formándonos para abarcar más y más conocimiento. Es increíble ver como los jóvenes se han dado cuenta de que no basta con lo que aprendemos casi por obligación en la enseñanza obligatoria, sino que nos hemos percatado de que, o cambiamos el futuro, o sólo serviremos para realizar aquellos trabajos mal pagados y que nos quiten la mayor parte de nuestro tiempo.
Hemos aprendido a valorar los conocimientos y a aprovechar las oportunidades que éstos nos ofrecen. Por fin todo está cambiando y estamos dejando de lado viejos convencionalismos sobre lo bien que se vive aquí en España.
It´s time to change.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)