Parece más el título de una decepción que de lo que realmente es, una decepción, pero no con los demás sino conmigo mismo. Siempre me juro que no volverá a pasar, que es sólo sexo, que la edad sí importa y que las barreras son obvias. Sarta de promesas que siempre me hago para evitar la decepción, para intentar no hacerme daño, pero es que no sé hacerlo.
Pensaba que había evolucionado, que por fin lo tenía todo dominado, el sexo sería sólo sexo y lo demás ya vendría después. Bueno, en principio es así, pero ¿qué hacer si lo que ves en la otra persona va más allá de unos genitales? Si te ríes, si te gustan sus ojos, su boca, sus arrugas a los laterales de la nariz, si te fijas en sus manos, etc. Pues pasa señores lo de siempre, que la otra persona es mucho más consciente que tú de la situación y sabe perfectamente que lo que iba a ser sólo un polvo, finalmente sólo ha sido un polvo, y nada más. Sí bueno, quizás hubo cierta complicidad, pero eso son gajes del oficio que, además, facilitan el consiguiente polvo.
Luego llega el momento en el que te pones "tontorrón" y decides mandarle un mensaje rollo "lo de anoche estuvo genial, me encantaría volver a quedar contigo" que traducido suena a algo parecido a "si te gustó lo de anoche, quizás podríamos ser novios, no?" y que en la mente de cualquier persona racional se traduce en "no vuelvo a ver jamás a este tío". Y luego viene el momento de la respuesta, que procediendo de una persona emocionalmente estable suele ser un mensaje de texto parecido a "yo también lo pasé bien, hablamos en otra ocasión. Un saludo.". Y es obvio que no volverás a verle jamás.
Llevaba tiempo sin pasar por esto, pero parece ser que hay personas capaces de cambiarte esa opinión tan sólida que tenías de ti mismo y que, siendo naturales, consiguen hacerte darle más vueltas de las necesarias y acabar soltándolo en un post. Sí, me ha vuelto a pasar, y me han vuelto fragmentar un poquito más el corazón. Lo único bueno que saco de todo esto: que ya estoy acostumbrado y en algún momento volveré a ser el de siempre.