Nunca he sido un chico malo. Nunca he cometido grandes travesuras ni he hecho locuras de esas que con el tiempo dices, ¡madre mía, menudo inconsciente era! Siempre he sido responsable, he acatado las normas, aunque también he sabido cómo y cuándo romperlas, pero siempre dentro del límite establecido.Uno a veces se cansa de ser formal, de ser siempre la persona que esperan que seas, no sé, estoy la verdad un poco harto de ser un niño bueno.
Aún con esta rabieta tremendista de querer cambiar lo que soy, sé perfectamente que no lo haré porque por muy malo que quiera ser, no me sale, y además lo detesto.
Pero bueno, hoy es uno de esos días en los que te apetece saltarte las clases, bajar al césped y tirarte a la bartola pasando de todo y creyendo que todavía queda mucho tiempo para que acabe la buena vida.
Sol y césped son algunas de las cosas que te hacen reflexionar un día de biblioteca.
jueves, 3 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario