lunes, 8 de febrero de 2010

Hoy la batalla se ha librado, y he salido vencido. Herido una vez más me retiro de la contienda. He visto la muerte ante mis ojos, he visto como se burlaba de mí, como de su boca salían carcajadas que minaban mis ánimos, me hundían en la miseria.

Ahora retrocedo a paso lento, respirando hasta el último halito de vida que me queda, pero sin perder de vista el destrozo de la guerra, sin dejar de mirar todo lo que he perdido.

Luché sin condición. Di todo por salvar los últimos rescoldos que quedaban de aquello que apreciaba y aun aprecio, pero no fue suficiente.

Me retiro a sabiendas que es una tarea imposible, que es una guerra de la que nunca saldré victorioso, pero aún así lucharé, lucharé hasta que la muerte sea la única capaz de quitarme eso por lo que lucho, eso por lo que aún me mantengo preso a la vida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario