Hay ocasiones en las que la inseguridad se apodera de mí y no me deja ver con claridad. Es cierto que inicié este blog sabiendo lo que quería, pero, hay veces que dudo. No por no estar seguro de si elegí lo correcto, sino por saber si realmente estoy hecho para esto.
Dicen que en esta vida no se nace sabiendo, y que quien se esfuerza lo consigue, pero hay gente con determinadas cualidades que hacen de ellos su propio futuro. Gente que por si misma ya está predeterminada a ser algo en esta vida.
Nacer, crecer, trabajar y morir. Es lo que nos espera a todos. Pero que mejor forma de terminar que habiendo trabajado de algo que te gusta y te motiva. Esto es lo que me gusta, pero sigo sin saber si sirvo para ello.
En la carrera adquiriremos ciertas destrezas, ciertos conocimientos que nos empujen hacia delante pero, ¿basta solo con eso? Yo creo que se necesita algo más, pero necesito que alguien me corrobore.
En ocasiones un mar de dudas se abre ante mí, y se muestra tan profundo e inmenso, que es difícil salir de él. Son días tontos en los que más vale acostarse y levantarse con un nuevo día soleado.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario